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 | Fiestas locales: MAYOS 2013 |
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Enviado por Administrador el Lunes, 29 abril a las 10:16:11 (10 Lecturas)
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 | Fiestas locales: Programa Las Candelas 2013 |
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Enviado por Eduardo el Martes, 29 enero a las 08:16:31 (43 Lecturas)
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 | Fiestas locales: PROGRAMA NAVIDADES |
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Enviado por Administrador el Viernes, 14 diciembre a las 15:05:43 (52 Lecturas)
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 | Fiestas locales: Mayos a la Virgen y Rondas a las mozas |
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Enviado por Administrador el Miércoles, 18 abril a las 19:43:17 (72 Lecturas)
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 | Fiestas locales: Cofradías |
 BREVE HISTORIA DE LA COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO E INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA DE LA COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DE LAS CANDELAS.
COFRADÍA DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO
Creada seguramente a mediados del siglo XVI, según hemos podido comprobar, a finales de este siglo, se manda construir un retablo a Nuestra Señora del Rosario al que dotó Doña Petronila López de Malveda, fallecida el 2 de diciembre de 1585, ordenando se "aderezara", a su costa, de azulejos la imagen de la Virgen del Rosario, gravada centralmente y flanqueada a los lados las imágenes de Santo Domingo y Santo Tomás y, a los pies del Altar, mando grabar un retrato suyo, dicho Altar estaba colocado a la derecha nada más entrar por la puerta del pórtico donde actualmente se encuentra situado el retablo de Nuestra Señora de las Candelas.
Los primeros libros de cuentas que nos han llegado de dicha Cofradía corresponden a mediados del siglo XVII, concretamente al año de 1651. Su desaparición ocurre a finales del S. XVII, si bien ya en 1760 subsistía lánguidamente, sin apenas actividad y sin bienes.
Esta Cofradía, además de las obligaciones características de este tipo de hermandades, era la encargada de organizar inicialmente la fiesta de las Candelas, de gran arraigo y celebridad en el pueblo en la que su celebración no todos los años contaba con los mismos elementos, pues variaba dependiendo fundamentalmente de la aportación de un donativo popular.
El eje fundamental de festividad que dotaba de contenido a la misma era la misa y la ofrenda a la Virgen.
La misa alcanzaba una gran solemnidad en ese día, oficiada por regla general además de por el Sacerdote por un numero variable de diáconos. Para su realce se traía un predicador que en estos años del S. XVII significaba una excepcional novedad, gozando sus pláticas de una fervorosa audiencia entre curiosa y expectante, pues muchas veces eran frailes y predicadores con cierto renombre y diversas experiencias en tierras lejanas cuyos relatos centraban la atención de los habitantes de la localidad.
Un dato interesante que aportamos es la existencia en Torrejón de las denominadas "botargas", cuya presencia durante el S. XVII estaba muy extendida en la práctica totalidad de los pueblos de la provincia, hoy aparecen de forma aislada como restos folklóricos en escasas localidades.
La existencia de botarga en Torrejón la encontramos documentada por primera vez y con tal nombre en 1.667, su misión era el hecho de acompañar a los danzantes en pedir y recoger el aguinaldo así como por otros indicios que aparecen en diversos asientos, no sería extraño que su origen pudiera remontarse por lo menos a comienzos del S. XVII. Una prueba de esto que decimos pudiera ser el siguiente asiento:
"Más dio en data ochenta y un real que gasto en una danza que se dio el día de la Candelaria en plumas y bandas y cascabeles y cohetes para las funciones de la Virgen".
En este asiento, la referencia a plumas y cascabeles pudiera señalarnos casi con toda seguridad la existencia de la Botarga ya en esta fecha de 1.663 y tampoco pudiera extrañarnos su existencia en años anteriores a pesar de que los asientos de gastos se presenten globalizados. En asientos posteriores, la Botarga o mejor dicho Botargas, pues siempre aparecen en plural o bien se señalan en numero de dos, aparecen relacionadas con los cascabeles, lo que indica que todos los años se adquirían nuevamente estos cascabeles y en consecuencia podemos suponer que eran regalados al terminar la festividad, o bien, y como creemos, eran subastados.
En la Virgen de las Candelas, los danzantes, además de servir de coreografía amenizando, entreteniendo y acompañando a la Botarga, a partir de 1.651 parece que interpretan una danza especial dedicada a la Virgen.
"Más se les recibe en data diez y siete ducados del alquiler de los vestidos de la danza de las Candelas y cincuenta reales del tamborilero y maestro de enseñarla".
Si decimos que es a partir de esta fecha cuando comienza a bailarse la danza de la Virgen es por el hecho de la existencia de ese "maestro", indicador de que antes no se sabía bailar dicha danza. La anotación anterior pudiera tener varias lecturas, una de ellas sería que tal maestro pudiera ser precisamente un Botarga, con lo que estas figuras cobrarían una nueva dimensión como guardadores de ciertas tradiciones y por lo tanto con capacidad de perpetuarlas, ya que al aparecer el que pudiéramos denominar "oficio" de Botarga se transmitía de padres a hijos siendo igualmente traspasable de forma oral los conocimientos que dicho oficio atesoraba.
La música empleada, demás del griterío y ruidos característicos de la Botarga, era la del tambor; normalmente el tamborilero era un vecino del pueblo que actuaba casi con carácter vitalicio en todas aquellas celebraciones en las que se requisiera su presencia. En 1.669 actuaba de tamborilero Juan de Amor, que al parecer y según indica el asiento correspondiente cobró cuatro ducados por tocar el día de las Candelas.
Además de la misa, otro acto típico de la festividad eran las ofrendas a la Virgen. En Torrejón del Rey dichas ofrendas además de contar con elementos clásicos de la festividad como las palomas y el cordero eran ofrendas también unos racimos de uvas seguramente de la viña que poseía la propia Cofradía de Nuestra Señora del Rosario, e incluso algunos años las uvas se acompañaban de varias granadas.
No obstante, la ofrenda más características que hacía Torrejón del Rey a la Virgen era la denominada ROSCA, por la abundancia de notas que existen al respecto esta ofrenda debía ocupar lugar preeminente entre las demás, considerándose como algo propio. Los detalles que rodean a esta ofrenda no hemos podido conocerlos con exactitud, pues los documentos estudiados no lo señalan y hasta el presente no sabemos de la existencia de la Rosca en ninguna otra localidad, por tanto no ha sido viable el realizar un estudio comparativo. Según nuestras propias deducciones y basado en los propios datos que el respecto obran en nuestro poder, la Rosca de pan debía tener un tamaño muy superior a lo normal, se debía de hacer con trigo procedente de donaciones o aguinaldos, se ofrendaba a la Virgen con símbolo, con el propósito de poner bajo su protección las cosechas y se rifaba posteriormente junto con las demás ofrendas, aunque pensamos que su destino sería tal vez el que acompañar a la comida que la cofradía realizaba después de la misa. En cualquier caso quedan con respecto a esta interesante ofrenda numerosas incógnitas que despejar, que esperamos poder esclarecer en sucesivas investigaciones.
Con la desaparición de la Cofradía de Ntra. Sra. Del Rosario, la celebración de la Purificación suponemos que quedaría a niveles puramente testimoniales, y al crearse sobre mediados del S. XVIII la Cofradía de Ntra. Sra. de las Candelas, aproximadamente 150 años después, recogería las tradiciones de la festividad sobre todo en lo referente a la Rosca, un tanto distorsionadas.
La última fecha de la cual tenemos constancia de la existencia de la Cofradía de Ntra. Sra. del Rosario corresponde al año 1797, se enmarca dentro de una visita eclesiástica de la cual extractamos un párrafo que esclarece suficientemente el estado de la Cofradía en estas fechas:
"........... la Cofradía, sienta en ella, y hallo no se forman cuentas por no haber rentas ni bienes algunos por lo que los mayordomos que anualmente se nombran suplen de sus caudales lo necesario para las funciones que se celebran a Ntra. Sra. y por esto les dá su Merced muchas gracias y exhorta a que continúen en tan sana y loable devoción, procurando el aumento de esta Cofradía y culto y veneración de la imagen ............."
Posiblemente la Cofradía subsistiría en esta situación hasta los aledaños del año 1.808 para después de la expulsión de los franceses no volver a ejercer ninguna actividad, siendo sustituida en sus fines posiblemente alrededor de 1.820 o 1.830 por la actual Cofradía de Ntra. Sra. de las Candelas. No obstante, el precario estado de sus últimos años había gozado anteriormente de relativa prosperidad, obteniendo ciertos censos y donaciones, incluso dentro de los años que en función de su estado de bienes, pudiéramos denominar "críticos" existen donaciones de cierto interés y curiosidad como ejemplo apuntamos la siguiente:
"En tres días del mes de noviembre de mil seiscientos sesenta y ocho, doña Juana de Amor, natural de villa y mujer de Lucas de Olarte, vecinos de Toledo, enviaron a Ntra. Sra. el bestido siguiente: Un bestido de raso plateado y negro, guarnecido de oro ordinario su baquiña jubón y mangas largas y cortas las largas llaman enpanta? Una valona y vueltas blancas y negras con sus colonias? Encarnadas todo lo cual se entrego a María Martínez camarera de Ntra. Sra. dicho día mes y año y lo firmo." El licenciado don Francisco Arteaga.
Inventario de los bienes que Doña Juana Francisca de Amor, natural de la villa de Torrejón del Rey y vecina de la ciudad de Toledo dio para Ntra. Sra. del Rosario.
Primeramente un vestico para el niño Jesús de seda azul y oro, de punto guarnecido con puntas de oro.
Más unos zapatillos guarnecidos con puntas de oro. Más unas mediecitas de seda encarnada. Más un pectoral para Ntra. Sra. guarnecido de piedras y perlas falsas con puntas de oro. Más otra manilla de cintas con punta. Más para el niño Jesús otro vestido de tela verde con esterilla de oro por guarnición. Más unos corales. Más una joya de cristal para Ntra. Sra. con sus orillas de oro esmaltado. Más una toca guarnecida de perlas falsas. Más una camisica para el niño guarnecida de puntas flandes.
Y este inventario se encargo a doña Luisa Martínez cuide del y de vestir la imagen. Los cuales dichos vienes dio la dicha doña Francisco digo doña Juana de Amor y sean de añadir al inventario de los demás vienes que tiene Ntra. Sra. del Rosario en el libro antiguo......
El licenciado Francisco de Arteaga.
Prosigue el inventario:
En la villa de Torrejón del Rey en 21 días del mes de Mayo año de mil seiscientos y sesenta años habiendo enviado doña Juana de Amor mujer de Lucas de Olarte vecinos de la ciudad de Toledo registrador general de la Santa Iglesia de Toledo algunos vestidos y otras alajas para Ntra. Sra. del Rosario de dicha villa y habiendo pedido se pongan por inventario en este libro se pusieron en el que son los siguientes: Primeramente se pone por inventario un manto de tela azul y planta con puntas de oro bordado en tafetán berde. Y mas un jubón de la misma tela igualmente bordado de tafetán berde. Un baq uero para el niño Jesús de la tela arriba dicha guarnición y forro dicho. Una bolsa de corporales de lardador leonado con corporales y un purificador y agua manil. Un tafetán leonado con punticas de plata para el Cádiz.
De sus piostres y mayordomos también existe constancia, con respecto a los primeros señalaremos algunos del s. XVII.
1651.- Alonso Nieto. 1652.- Pedro de Usanos, "el moco". 1653.- Francisco de Arroyo. 1654.- Alonso de la Cuesta. 1655.- Manuel de Marcos. 1656.- Gabriel de Casa Rubios. 1657.- Francisco García. 1658.- Julio López.
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Enviado por Administrador el Viernes, 03 agosto a las 09:22:22 (20022 Lecturas)
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 | Fiestas locales: La Rueda - 3 de Febrero |
 Al día siguiente de la fiesta mayor religiosa, el día 3 de febrero, continúa la fiesta de "Las Candelas" con la tradicional subasta de "La Rueda", aportación original e interesante a la etnografía provincial y que seguramente es una reminiscencia de "la Rosca", ya mencionada al hablar de las celebraciones del siglo XVII. No sabemos, hasta el momento, cuales pueden ser los nexos comunes en ambas muestras, ni tan siquiera el proceso evolutivo de transito de una a otra; pensamos que al haber una interrupción prolongada en el tiempo, "La Rueda" pueda configurarse como una especie de síntesis entre los vagos recuerdos que pudieran quedar o imaginar y las nuevas necesidades, al tener que habilitar un nuevo método para recaudar fondos u aguinaldo una vez desaparecidas las botargas, esta síntesis entre tradición y moderna necesidad es lo que pudiera llevar a la creación con el nacimiento de la Cofradía de la Virgen de las Candelas, de esta como decimos interesante aportación costumbrista.
En la actualidad, el 3 de febrero los mozos con cargo entrantes, junto con el Padre de los Mozos saliente, el que podremos distinguir siempre por la vara que lleva en su mano y acompañados por el "cetro", recorren junto con los músicos las calles del pueblo, recogiendo de casa en casa en unas, ya tradicionales, cestas de mimbre, diversos productos, objetos, regalos, etc. para poder subastarlos en dicha "Rueda", realizada en la Plaza Mayor frente a la iglesia, después de la misa celebrada por los hermanos difuntos. En la "Rueda" la gente se coloca formando un circulo de gran tamaño, alrededor de una línea pintada por el Padre de los Mozos y demás cargos con cal o yeso sobre el suelo. El Padre de los Mozos se coloca en el centro de este circulo, sosteniendo en una mano una vara larga y en la otra el producto a subastar, comenzando dicho acto con la frase típica mencionada por este "carambita y olé no es malo".
Lo primero que se suele subastar es la fruta, especialmente las naranjas, depositándolas en cestas de mimbre por docenas. Quien adquiere dicho producto es frecuente que lo lance por el suelo sobre la chiquillería.
Y así, poco a poco y producto a producto va transcurriendo la "Rueda" entre algún sobresalto que otro al intentar quitarle al Padre de los Mozos algún objeto por parte de algún mozo a la carrera, cosa totalmente permitida en esta subasta.
Las pujas más altas suelen alcanzarse en las bandejas con seis bollos de la Virgen cada una de ellas, y de un tamaño superior a los del "Refresco", que son realizados por la Cofradía para este acto, al igual que ocurre con la pareja de "pichones de la Virgen" donados por el sacerdote para la "Rueda".
Lo último en subastar son las varas con las que defiende la subasta el Padre de los Mozos y adquiridas en la subasta siempre en la antigüedad por personas relacionadas con la ganadería, para su uso con los animales.
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Enviado por Administrador el Viernes, 03 agosto a las 09:05:21 (1258 Lecturas)
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 | Fiestas locales: Las Candelas - 2 de Febrero |
 "CANDELAS" UNA FIESTA SINGULAR La Iglesia Católica la celebra el día 2 de febrero, fecha en que se cumple los cuarenta días del nacimiento de Jesús en Belén, pues según la ley de Moisés, cualquier mujer que tuviera un hijo barón permanecía en estado de impureza durante los siete días siguientes al parto y una vez cumplidos estos días iniciales tenía obligación de acudir al templo para ser purificada por el sacerdote. Esta visita no la podía realizar hasta pasados 33 días del primer septenario. La visita al templo conllevaba el realizar una ofrenda consistente, según el estatus social familiar, en un cordero si se trataba de una familia rica y en una pareja de tórtolas o dos pichones si, por el contrario, eran pobres. En la actualidad, la fiesta de "Las Candelas" en Torrejón del Rey es la fiesta religiosa más importante y se celebra de la siguiente manera:
Amanece el día 2 de febrero un cielo cubierto de nubes, pero pronto comienzan a abrirse unos claros como queriendo festejar también a la Señora.
En casa todo es un ir y venir por los pasillos mientras nos preparamos entre nervios y alegrías.
Poco a poco sentimos acercarse por la calle una banda de música entre ruidos de cohetes y volteos de campanas que recorre el pueblo con "el Padre de los Mozos" en busca del S. Alcalde y del Piostre para dirigirse hasta la iglesia.
Caminando hacia la plaza podemos escuchar como el Piostre pasa lista, como manda la tradición, a todos los mozos de la Cofradía, y poco a poco vamos a la iglesia donde recogemos los hachones o candelas de cera encontradas en las arcas, nos vamos colocando entre los huecos vacíos pasando entre la estrechez que existe entre los bancos y la imagen de la Virgen colocada al final del paseo central, sobre dos banquillos de frente al Altar Mayor, contemplando las miradas que los mozos la dedican al pasar.
Entre tanto, las autoridades, el Piostre con el cetro y los demás mozos con cargo, van entrando en la sacristía, donde comentan y ultiman algunas cosas, como la lista de nuevos cargos que en secreto se dará al sacerdote de la mano del Padre de los Mozos para ser leída al final de la celebración.
La iglesia permanece repleta de personas impacientes con ir y venir hacia el confesionario, para recibir el sacramento.
Llegada ya la hora, la Capilla de música, desde el coro, hace sonar las primeras notas, haciendo su aparición en el Presbítero; las autoridades colocándose al lado izquierdo de este, a los pies de la torre; después lo hacen el Piostre, el Padre de los Mozos y los Mayordomos, colocados al lado derecho bajo el ambón del púlpito y frente a las autoridades. Por último aparecen los tres sacerdotes vestidos con un terno expreso para este día, acompañados de sus monaguillos, colocándose en el Altar Mayor, comenzando la celebración con la frase característica y familiar "hace hoy cuarenta días", bendiciendo, incensando y encendiendo los cirios y candelas que portarán en sus manos, junto con las autoridades, en las procesiones. También en este momento, el sacerdote enciende con esa misma llama la vela que el Piostre porta en sus manos y con la que descendiendo por el paseo central de la iglesia, llega hasta los pies de la Virgen, donde comienza a encender, bajo la mirada emocionada de personas, la vela que la virgen lleva en sus manos, al igual que las seis candelas puestas a los pies de la imagen. Es entonces cuando desde la calle comienza a escucharse la marcha real que rompe tan silencioso momento, la gran cruz parroquial con sus once kilos de plata y engalanada con faldilla blanca y cíngulo dorado desciende desde por el paseo central desde el Presbítero hasta la calle, abriendo así la procesión donde, una vez en ésta, la imagen de la Virgen es alzada sobre los hombros de los cuatro Mayordomos recorriendo lentamente los alrededores de la iglesia donde, a la entrada de la misma, los acordes del himno nacional acompañarán su paso hacia el lugar de donde se partió, una vez allí comienza la Santa Misa, la cual siempre será cantada y concelebrada trascurriendo entre oraciones y miradas la emoción. Una vez llegado el momento de la homilía, tenemos que destacar que como ya hemos visto en la propia historia siempre fue un momento muy importante en este lugar, trayendo predicadores en años que no era frecuente y la economía era baja. Hoy en día la preocupación y el interés por este motivo es muy palpable, ya que se sigue trayendo sacerdotes para este momento y son frecuentes los comentarios de la gente, en preguntar; ¿Quién predicará? O ya bien transcurrida la misa ¡qué buena homilía...!
El momento más emocionante para todo el pueblo llega con el ofertorio, donde los mozos con cargo se dirigen a la Virgen realizando cada uno su función, mientras los demás mozos suben con la vela encendida colocándose a ambos lados del presbiterio para esperar a su Madre, al igual que los tres sacerdotes en el frente por delante del altar. Comienza a sonar el himno nacional y la gente arrodillada o de pie, contempla como van subiendo el Piostre con el cetro, el Padre de los Mozos con la tarta y los pichones, y por ultimo los Mayordomos sujetando a pulso la imagen de la Virgen sobre sus andas, como si de ir andando se tratara, sin tocar el suelo en ningún momento. Así se simboliza la entrega del niño y los pichones según la ley de Moisés. En este recorrido se realizan tres paradas, haciendo genuflexión en cada una de ellas y siendo incensadas por el sacerdote en estas. La primera parada debe hacerse unos metros por delante de donde se comenzó a andar, haciendo coincidir en la segunda la imagen de la Virgen frente a su retablo para que la tercera sea realizada estando dicha imagen entre los mozos que la esperan, donde girándola lentamente será colocada al lado derecho del Altar Mayor frente al publico para la continuación de la misa.
Llegada la comunión, la Virgen se hace notar por tradición de una manera especial, sobre todo entre sus cofrades, donde uno tras de otro y con un impecable aspecto, van formando una gran fila para recibir el sacramento. Después de acabar este acto la gente espera impaciente la lectura de los "cargos" para el año próximo. Finalizada la misa y leídos los "cargos", todo el mundo rompe en abrazos emocionados y apretones de manos hacia esos nuevos cargos y sus familias, con frases tan conocidas como: "salud para cumplir" o "que sea enhorabuena".
Las notas del himno nacional rompen con fuerza, anunciando de nuevo la salida de la Señora donde, a la puerta de la iglesia y a la orden de una sola voz, vuelve a ser alzada a hombros de sus Mayordomos que, con paso firme y decidido, harán el recorrido anteriormente mencionado hasta volver a la plaza Mayor y, en el centro de esta, frente a la puerta de la iglesia, será dada la vuelta la imagen de la Virgen mirando así hacia la gente que la acompaña. Mantenida sobre los hombros inmóviles de los Mayordomos mientras la Capilla canta los motetes a la Virgen.
Sin apartar la mirada de ella y como si no se la quisiera despedir nunca, Nuestra Madre va girando hasta ponerse frente a la puerta por lo que comienza a entrar en el templo, bajo los acordes del himno nacional, colocándose otra vez en el Altar Mayor; donde son muchos los que esperan y sobre todo los mozos entrantes y salientes, para poderse fotografiar junto a la imagen con sus seres más queridos.
Una vez todos en la puerta de la iglesia, se espera impaciente la salida del Piostre y demás cargos que, al igual que los sacerdotes, acompañados por la banda de música y bajo un estruendo de cohetes, se dirigen a casa del Piostre, donde la madres de los cargos (que realizan una labor importante entre bastidores), tienen todo preparado para degustar el Refresco. Una vez en dicho lugar, las autoridades, sacerdotes y representantes de la Cofradía, pasarán a un lugar distinguido dentro de la casa, mientras en la calle, los mozos entrantes y salientes junto con sus familiares, no dejan de sacar bandejas de "los bollos de la Virgen" (elaborados con la tradicional y exclusiva receta) y jarras de naranjada y limonada exprimidos a mano junto con alguna que otra botella de vino.
Al compás de las piezas que entre bocado y trago la banda de música hace sonar, va finalizando el Refresco, para disfrutar posteriormente en casa, de una comida especial, al igual que en casa del Piostre lo harán los tres sacerdotes donde, una vez terminada la comida, esperan la llegada de los mozos con cargos entrantes y salientes, siendo obsequiados éstos con un cigarro puro proviniendo cada uno de los puros del mozo que le ha nombrado, comenzarán después a degustar la tarta del señor cura que fue ofrecida en la ceremonia. Dicha sobremesa ,entre copas, palabras y risas, irá alargándose hasta entrada la noche en algunas ocasiones, con lo que el comienzo del baile pondrá fin a esta reunión.
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Enviado por Administrador el Viernes, 03 agosto a las 09:00:47 (1056 Lecturas)
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 | Fiestas locales: Semana Santa |
 Con gran fervor y devoción viven los Torrejoneros la Semana más grande del año: La Semana Santa. Los oficios religiosos del Jueves Santo y la misa cantada de la última cena, envuelven el ambiente de esa esencia que hay que vivir para poder sentir. La procesión del Viernes Santo es sin duda la más importante del año. Los capuchinos inician la marcha con la Santa Reliquia al frente seguida por dos penitentes que cargan la pesada cruz a sus hombros. Tras ellos el Santo Sepulcro sobre cuatro hombros, da paso a la Santísima Virgen acompañada de los plañideros cantos de las mujeres que son devueltos por los hombres. Los versos escritos por un párroco del pueblo -Dº Dámaso-, en el siglo 19, siguen emocionando a todos los que allí se encuentran. Son versos de dolor, de una madre al ver a su hijo muerto (Canción del Santo Entierro). El Domingo de Resurrección, el Santo Cristo sale en procesión por un itinerario distinto al que hace la Virgen. Élla de luto con un velo, recorre otras calles del pueblo hasta que ambas comitivas llegan al Encuentro. Allí se conmemora el encuentro de Cristo resucitado con la Santísima Virgen, a la que se la despoja de su enlutado velo, para que ambas procesiones caminen juntan hasta la Iglesia. Después ambos presiden la Santa Misa
CANCIÓN DEL SANTO ENTIERRO (Viernes Santo)Sobre un monte de amargura está llena de dolor llorando la Virgen pura la muerte del Redentor. Virgen Santa que dolor sentirías Tú de fijo cuando en tus brazos de amor miraste muerto a tu hijo.
Toda la naturaleza a tu llanto se asoció perdió el iris su belleza y negro crespón vistió.
Ya tú prenda más querida dulce a tu lado no está muerto lo ves y sin vida quien consolarte podrá.
Que soledad infinita que vacío, que dolor, dejó en tu alma bendita la muerte de mi Señor.
Fueron tus ojos dos ríos derramando amargo llanto todo por los extravíos de los hombres que amáis tanto.
No infundió pena tan triste la oscura noche sombría la cual que entonces sentiste al quedar sola María.
El cielo vio tu tortura con infinita piedad y lloró con amargura por tu inmensa soledad.
Desecha en llanto gemías ¡oh Madre! llena de duelo ¡cuánta pena sentirías! que hiciste llorar al cielo.
Tu corazón lacerado por tan crueles pesares buscaba ansioso al amado del cantar de los cantares.
Y te vio la noche oscura pálida y triste gemir, y vio el día tu amargura, tu inmenso y grande sufrir.
Del alba, la luz incierta junto a tu amado te vio Él muerto, Tú casi muerta y al veros así, lloró.
| El mundo todo asombrado tu inmenso duelo miró pensó en su enorme pecado y estremecido cayó.
En los anales del mundo jamás se vio tal sufrir ¿Cómo siendo tan profundo lo has podido resistir?
Sola María quedaste al darle muerte cruel rota tu vida miraste Madre mía al morir Él.
Dulce Virgen de bondad hoy llega a Ti el alma mía en tu triste soledad contigo a llorar, María.
Del alma tristes lamentos suspiros al corazón arrancan los sufrimientos de Cristo por la pasión.
Te envolvió un inmerso duelo con su fúnebre capuz cuando elevado cielo Cristo pendía en la Cruz.
Abarcando el infinito lleno de inmenso dolor fue un sollozo bendito una firmeza de amor.
¿Cómo podré Madre mía viendo tu grande pesar de Jesús por la agonía no ir hoy Contigo a llorar?
Estoy contigo Señora ¡oh dulce Virgen Maria! Atiende a quien te implora bendícenos Madre mía.
DESPEDIDA (Todos)
Adiós árbol sacrosanto que das fruto de salud aquí acaba nuestro canto a honra y gloria de Jesús
Madre de Dios muy querida consuelo del corazón al darte la despedida échanos tu bendición
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Enviado por Administrador el Miércoles, 01 agosto a las 18:45:20 (1050 Lecturas)
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